viernes, 18 de junio de 2021

Marcos / Meir 5

EL ENDEMONIADO GADARENO.

Marcos/Meir 5:1-43

[1]Yahshúa y sus talmidim llegaron al otro lado del lago, en el territorio de los Gadarenos.

[2]Tan pronto desembarcaron, un hombre con ruajim inmundos salió de las cuevas sepulcrales para conocerles.

[3]Vivía en los sepulcros y nadie podía mantenerlo atado, ni aun con cadenas.

[4]A menudo le habían atado, manos y pies, pero rompía las cadenas y también los grilletes de sus pies; y no había nadie lo suficientemente fuerte para controlarle.

[5]Noche y día andaba entre los sepulcros, y por los montes dando alaridos y cortándose con las piedras.

[6]Viendo a Yahshúa desde la distancia, corrió y calló en sus rodillas delante de El,

[7]y gritó a lo más alto de su voz: "¿Qué es lo que quieres conmigo, Yahshúa, Hijo de Elohim Ha Elyon? ¡Te imploro en El Nombre de Elohim! ¡No me tortures!"

[8]Porque Yahshúa ya había comenzado a decirle: "¡Ruaj inmundo, sal de este hombre!"

[9]Yahshúa le preguntó: "¿Cuál es tu nombre?" El respondió: "Mi nombre es legión, porque somos muchos de nosotros."

[10]Y le imploraba con insistencia que no los echara fuera de esa región.

[11]Ahora bien, había una gran manada de cerdos paciendo cerca de la loma,

[12]y los ruajim inmundos le rogaron: "¡Mándanos a los cerdos para poder entrar en ellos!"

[13]Yahshúa les dio permiso. Salieron del hombre y entraron en los cerdos; y la manada, que su número era como de dos mil, corrió por la ladera de la loma, se echó al mar y se ahogaron.

[14]Los que apacentaban a los cerdos huyeron, y se lo contaron a todo el pueblo.

[15]Vinieron a Yahshúa, y vieron que el hombre, que había tenido la legión de demonios, estaba sentado allí, vestido y en su sano juicio, y tuvieron temor.

[16]Los que habían visto, contaron lo que le había pasado al hombre que era controlado por demonios y a los cerdos;

[17]y la gente empezó a implorarle a Yahshúa que se fuera de su región.[25]

[18]Al entrar en el bote, el hombre que había sido liberado le rogó que le permitiera ir con El.

[19]Pero Yahshúa no se lo permitió. En cambio, le dijo: "Vete a tu casa, a tu gente, y cuéntales cuánto YAHWEH, en Su misericordia, ha hecho por ti."

[20]Se fue y empezó a proclamar en Decápolis[26] cuanto Yahshúa había hecho por él; y todos estaban sorprendidos.

LA HIJA DE JAIRO, Y LA MUJER QUE TOCO EL MANTO/TALIT DE YAHSHUA.

[21]Yahshúa cruzó en el bote al otro lado del lago y una gran multitud se reunió alrededor de El.

[22]Vino a El un oficial de la sinagoga, de nombre Yair, quien al verle, cayó postrado a sus pies,

[23]y le suplicaba desesperadamente: "Mi hija pequeña está a punto de morir. ¡Por favor! ¡Ven pon tus manos sobre ella, para que se sane y viva!"

[24]Fue con él; y una gran multitud les siguió, apretujándole por todos lados.

[25]Entre ellos había una mujer que sufría de flujo de sangre desde hacía doce años,[27]

[26]y había sufrido mucho a mano de muchos médicos. Había gastado los ahorros de su vida; a pesar de esto, en vez de mejorar, se empeoraba.

[27]Había oído hablar de Yahshúa, de modo que vino por detrás de El en la multitud y le tocó uno de los tzitziyot de su talit;

[28]porque se dijo a sí: 'si tan sólo toco su talit me sanaré.'

[29]Al instante, la hemorragia cesó, y sintió en su cuerpo que había sido sanada de la enfermedad.

[30]Al mismo tiempo Yahshúa, consciente de que poder había salido de El, se volvió en medio de la multitud, y preguntó: "¿Quién ha tocado mis ropas?"

[31]Sus talmidim respondieron: "Ves a la gente apretujándose contra ti, y aún dices: '¿Quién me ha tocado?'"

[32]Pero El seguía mirando a su alrededor para ver quién había sido.

[33]La mujer, temblorosa y con temor, porque ella sabía lo que le había acontecido, vino y cayó postrada delante de El, y le dijo toda la verdad.

[34]El le dijo: "Hija, tu confianza te ha sanado. Vete en Shalom y sé sana de tu enfermedad."[28]

[35]Mientras El aún hablaba, vino una gente de la casa del principal de la sinagoga, diciendo: "Tu hija ha muerto; ¿por qué seguir molestando al Rabí?"

[36]Ignorando lo que le habían dicho, Yahshúa le dijo al principal de la sinagoga: "No tengas temor, solamente permanece confiando."

[37]No permitió que le siguiera nadie, excepto Kefa, Ya'akov y Yojanán, el hermano de Ya'akov.

[38]Cuando llegaron a la casa del principal de la sinagoga se encontró con gran tumulto, gente lamentándose y llorando en alta voz.

[39]Al entrar, les dijo: "¿Por qué todo este tumulto y lamentaciones? ¡Esta criatura no está muerta, sólo está durmiendo!"

[40]Y se burlaban de El, pero El los echó fuera a todos, tomó al padre y a la madre de la criatura, y a los que estaban con El, y entró donde estaba la niña.

[41]La tomó de las manos, y le dijo: "¡Talita, kumi!" (Quiere decir "pequeña niña, ovejita, te digo que te levantes.").

[42]Enseguida la niña se levantó y empezó a caminar; tenía doce años. Todos estaban totalmente asombrados.[29]

[43]Les dio órdenes estrictas de no decir nada a nadie sobre esto, y les dijo que le dieran algo de comer a la niña.

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